Diagnóstico Prenatal no invasivo

DIAGNÓSTICO PRENATAL  NO INVASIVO

 

Ya está disponible la técnica de laboratorio que se llevaba tiempo esperando destinado a diagnosticar anomalías cromosómicas en sangre materna sin tener que recurrir a pruebas invasivas.

Durante la gestación se realizan muchas pruebas para controlar la salud materna, pero las más importantes se realizan para comprobar que el feto viene sin enfermedades.

Mediante las ecografías se trata de descartar malformaciones fetales, defectos en la forma del feto. Pero existen otro tipo de anomalías que, si no se acompañan de malformaciones visibles, son casi imposibles de diagnosticar. Estas son las anomalías cromosómicas y genéticas, de todas las cuales la más conocida es el síndrome de Down.

Hasta la fecha el diagnóstico de las mismas quedaba sin hacer en la mayoría de los casos, ya que para llegar al mismo se requerían pruebas invasivas con riesgo de aborto, a las que por supuesto casi ninguna embarazada se quería someter, reservándose las mismas exclusivamente para aquellos casos en que se encontraba elevado el riesgo de padecer tales anomalías. El riesgo se ha ido valorando de diferente forma según el momento histórico y lugar geográfico, habiendo pasado por considerar casi obligatoria la prueba en mujeres mayores de 35 años, luego en mayores de 38, y actualmente sólo en aquellas que el cribaje eco gráfico/analítico sea positivo. Este cribaje que ya se venía haciendo desde hace años, se ha ido mejorando con el tiempo, siendo considerado en los últimos tiempos algo muy fiable. Pero, por fiable que sea, no deja de ser exclusivamente un test que, basándose en la presencia o no de determinados signos ecográficos, y en los niveles de ciertas proteínas en sangre materna, tiene como único fin es establecer una estadística de mayor o menor sospecha sobre la existencia de alteraciones cromosómicas, nunca un diagnóstico.

Para el estudio de anomalías genéticas el criterio a seguir es distinto dada su baja prevalencia, por lo que se hace sólo en casos con antecedentes de las mismas.

Por fin está disponible la técnica de laboratorio que hace posible el diagnóstico de tales alteraciones con el ADN fetal que se encuentra en sangre materna, sin tener que recurrir a técnicas invasivas de riesgo para el feto. Esto es algo tras lo que se estaba desde hace años, pero resultaba muy difícil pues el ADN del feto pasa al torrente sanguíneo materno en poca cantidad, fragmentado, y hay que diferenciarlo del materno, por lo que las técnicas que se han ido viendo no aseguraban unos resultados fiables. Con las técnicas existentes se comenzó diagnosticando el sexo fetal, pues para eso se requiere  poco material genético y sólo hay que tener en cuenta un par de cromosomas, especialmente fácil si el sexo era varón, pues estaba claro que no era el de la madre. Dichas técnicas han ido mejorando hasta que, en el momento actual ya es posible hacer muchos más diagnósticos y más fiables con ese escaso ADN del feto que circula en la sangre de la madre.

Todavía, teniendo una sensibilidad de casi el 100%, sólo da fiabilidad casi completa cuando las descarta. Cuando el test es positivo aún se requiere la realización de alguna técnica invasiva que corrobore el diagnóstico. Esto es, entre otras cosas, porque las técnicas son tan novedosas que habrán de demostrar con más tiempo que son tan fiables en el diagnóstico de la presencia de tales anomalías como para que sólo con ellas esté justificada la finalización de un embarazo.

Es posible realizarlas desde la 10-12 sem. según el test, pues existen varios en el mercado, lo que supone una gran ventaja de cara a la toma de decisiones en caso de resultado patológico.

Sólo detecta cromosomopatías, de las que como ya hemos dicho la más conocida es el síndorome de Down , la trisomía (tres copias en lugar de dos) del cromosoma 21,  pero existen otras como el síndrome de Edwards (trisomía de cromososma 18), el síndrome de Patau (trisomía del cromosoma 13), y otros síndromes en los que está repetido algún cromosoma sexual. En todas ellas el feto presenta graves alteraciones tanto físicas como mentales. La más conocida el  síndrome de Down porque es la más compatible con la vida.

Para la búsqueda de alteraciones genéticas no sirve. Para estas se sigue precisando una cantidad mayor y de mejor calidad de ADN fetal, que sólo se consigue con técnicas invasivas, y de momento se reserva para casos en los que existen antecedentes.

Como técnica recién salida al mercado aún es cara, lo que hará que todavía no esté al alcance de todo el mundo. Pero, de no ser por ello, sería algo para todo el mundo pues no es invasivo. Dado el precio, el criterio para su realización bien puede ser la edad, pues dichas anomalías se incrementan con la misma, de forma exponencial a partir de los 35 años, pero el criterio quizá va a ser más el económico, pues no es aún para todos los bolsillos. Hoy es algo muy novedoso, pero quizá con el tiempo se puedan abaratar los costes de laboratorio y con ello el precio, de forma que se la pueda realizar toda gestante que tenga interés en el diagnóstico de cara a la toma de decisiones importantes sobre la continuidad del embarazo.

 

Dra. Montserrat Albarrán Gómez
Nº. Col. 30/28/49454

 


 

 
DIU Y CANCER DE CERVIX

EL DIU DISMINUYE EL RIESGO DE CÁNCER DE ÚTERO

A las muchas ventajas que ya  hacían del dispositivo intrauterino (DIU),  un método anticonceptivo superior a los demás, ahora se añade el hecho de que reduce muy significativamente el riesgo de cáncer de cuello de útero, el segundo tipo de cáncer más padecido por las mujeres de todo el mundo, con cerca de 500.000 nuevos casos y 250.000 muertes cada año, según la Organización Mundial de la Salud.

Prácticamente todos los casos de cáncer cervical están ligados a la infección genital por el VPH, que es la infección viral más común del tracto reproductivo.
A raíz de las muchas investigaciones que se han realizado para la obtención de la vacuna contra el VPH (mal llamada vacuna contra el cáncer de cuello de útero), también se ha investigado mucho sobre este tipo de cáncer sobre el que hoy se sabe mucho más.
Uno de los datos que más ha llamado la atención es el hecho de que el uso del dispositivo intrauterino anticonceptivo (DIU) reduce de forma significativa el riesgo de sufrir un cáncer de cuello de útero, según se desprende del estudio realizado por investigadores del Instituto Catalán de Oncología (ICO) y del Institut de Recerca Biomèdica de Bellvitge (Idibell) publicado en la versión electrónica de la revista científica The Lancet Oncology.


Estudios anteriores han demostrado que el uso de DIU puede proteger a las mujeres contra otro tipo de cáncer, el del endometrio, pero hasta ahora no estaba claro si también podría tener un efecto sobre el riesgo de cáncer de cuello de útero.

Los resultados muestran que el uso del DIU no afectó el riesgo de infección por el VPH, pero fue asociado con un riesgo significativamente menor de cáncer de cuello de útero para los dos tipos principales de la enfermedad: reduciendo la probabilidad de desarrollar carcinoma de células escamosas en un 44% y el adenocarcinoma o carcinoma adenoescamoso en un 54%.

El tiempo que las mujeres utilizaron el DIU no alteraba significativamente el riesgo, dijeron los investigadores. Descubrieron que el riesgo se reducía casi a la mitad en el primer año de uso y el efecto protector seguía siendo significativo incluso después  de 10 años.

La investigación por tanto destaca que el uso de este método anticonceptivo no incrementa la posibilidad de contraer el virus del papiloma humano (VPH), causante del cáncer cervical, y sin embargo sí podría reducir su progresión al estado de cáncer.

 

Los resultados de la investigación no sólo desmontan el mito popular de que el DIU incrementa la posibilidad de desarrollar este tumor, sino que apunta que previene la posibilidad de tener un cáncer de cuello de útero.

La razón de esta reducción del riesgo no está del todo clara, pero parece estar en la respuesta inmunitaria que se produce en las mujeres como consecuencia de los cambios inflamatorios generados  por el DIU al actuar como cuerpo extraño, que evitan que la infección por VPH persista y avance a etapas más agresivas.

Entre las posibles explicaciones, el autor del estudio apunta que en el proceso de inserción o de retirada del dispositivo se destruyen las lesiones precancerígenas, o bien que el dispositivo induce a una inflamación crónica de la mucosa y a una respuesta inmune de larga duración, reduciendo de esta manera la probabilidad de progresión del virus de papiloma humano.
Aunque aún no hay consenso ni está protocolizado, se baraja la posibilidad de inserción de DIU en casos de diagnóstico infección cervical por VPH, e incluso en casos de lesiones cervicales ya existentes con el fin de intentar que la patología no progrese, si bien esto último todavía necesita de muchas más investigaciones que digan si es posible.


Dra. Montserrat Albarrán
Nº. Col. 30/28/49454

 
Nueva técnica en diagnósico de cáncer cuello de útero

Estimadas pacientes,

Tengo el gusto de presentaros una nueva técnica de la que disponemos desde hace unos meses y que está siendo presentada en los diferentes hospitales de nuestra Región.

Se trata de una prueba que puede permitir modificar nuestra toma de decisiones ante resultados de diferentes lesiones de cuello de útero.

Su nombre es tinción inmunohistoquímica DUAL p16/Ki67 que se realiza en muestras de citología cérvico-vaginal (tanto convencional como líquida) y en biopsias cervicales.

Consiste en la detección de unas proteínas cuya expresión por las células del cuello uterino da idea del carácter más o menos agresivo de la lesión existente, con lo que se puede hacer una predicción muy fiable de cual va a ser la evolución de la misma para tomar decisiones de cara al tratamiento.

Dada su alta sensibilidad y especificidad, esta técnica es complementaria a la determinación de HPV (virus del papiloma humano).

Por otra parte, desde un punto de vista práctico, la prueba se puede realizar sobre citologías convencionales YA DIAGNOSTICADAS (no es necesario repetir la toma), sobre nuevas tomas citológicas o sobre biopsias cervicales.

Espero que sea de utilidad y quedo a vuestra entera disposición para cualquier aclaración.

Dra. Montserrat Albarrán Gómez
Nº.Col. 30/28/49454

 
AUMENTO DE PESO DURANTE EL EMBARAZO


Que durante el embarazo se aumenta de peso es una obviedad. Se haga lo que se haga se coge peso, pues en la madre se producen una serie de cambios metabólicos fisiológicos que hacen que así sea.

 
Viajes y Embarazo

Por fortuna, la buena  noticia es que, a pesar de lo que mucha gente cree,  viajar es completamente compatible con la gestación.  Ya sea en coche, tren, barco o avión, el embarazo no constituye ninguna contraindicación para viajar.

 
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  • Diagnóstico Prenatal no invasivo

    DIAGNÓSTICO PRENATAL  NO INVASIVO

     

    Ya está disponible la técnica de laboratorio que se llevaba tiempo esperando destinado a diagnosticar anomalías cromosómicas en sangre materna sin tener que recurrir a pruebas invasivas.

    Durante la gestación se realizan muchas pruebas para controlar la salud materna, pero las más importantes se realizan para comprobar que el feto viene sin enfermedades.

    Mediante las ecografías se trata de descartar malformaciones fetales, defectos en la forma del feto. Pero existen otro tipo de anomalías que, si no se acompañan de malformaciones visibles, son casi imposibles de diagnosticar. Estas son las anomalías cromosómicas y genéticas, de todas las cuales la más conocida es el síndrome de Down.

    Hasta la fecha el diagnóstico de las mismas quedaba sin hacer en la mayoría de los casos, ya que para llegar al mismo se requerían pruebas invasivas con riesgo de aborto, a las que por supuesto casi ninguna embarazada se quería someter, reservándose las mismas exclusivamente para aquellos casos en que se encontraba elevado el riesgo de padecer tales anomalías. El riesgo se ha ido valorando de diferente forma según el momento histórico y lugar geográfico, habiendo pasado por considerar casi obligatoria la prueba en mujeres mayores de 35 años, luego en mayores de 38, y actualmente sólo en aquellas que el cribaje eco gráfico/analítico sea positivo. Este cribaje que ya se venía haciendo desde hace años, se ha ido mejorando con el tiempo, siendo considerado en los últimos tiempos algo muy fiable. Pero, por fiable que sea, no deja de ser exclusivamente un test que, basándose en la presencia o no de determinados signos ecográficos, y en los niveles de ciertas proteínas en sangre materna, tiene como único fin es establecer una estadística de mayor o menor sospecha sobre la existencia de alteraciones cromosómicas, nunca un diagnóstico.

    Para el estudio de anomalías genéticas el criterio a seguir es distinto dada su baja prevalencia, por lo que se hace sólo en casos con antecedentes de las mismas.

    Por fin está disponible la técnica de laboratorio que hace posible el diagnóstico de tales alteraciones con el ADN fetal que se encuentra en sangre materna, sin tener que recurrir a técnicas invasivas de riesgo para el feto. Esto es algo tras lo que se estaba desde hace años, pero resultaba muy difícil pues el ADN del feto pasa al torrente sanguíneo materno en poca cantidad, fragmentado, y hay que diferenciarlo del materno, por lo que las técnicas que se han ido viendo no aseguraban unos resultados fiables. Con las técnicas existentes se comenzó diagnosticando el sexo fetal, pues para eso se requiere  poco material genético y sólo hay que tener en cuenta un par de cromosomas, especialmente fácil si el sexo era varón, pues estaba claro que no era el de la madre. Dichas técnicas han ido mejorando hasta que, en el momento actual ya es posible hacer muchos más diagnósticos y más fiables con ese escaso ADN del feto que circula en la sangre de la madre.

    Todavía, teniendo una sensibilidad de casi el 100%, sólo da fiabilidad casi completa cuando las descarta. Cuando el test es positivo aún se requiere la realización de alguna técnica invasiva que corrobore el diagnóstico. Esto es, entre otras cosas, porque las técnicas son tan novedosas que habrán de demostrar con más tiempo que son tan fiables en el diagnóstico de la presencia de tales anomalías como para que sólo con ellas esté justificada la finalización de un embarazo.

    Es posible realizarlas desde la 10-12 sem. según el test, pues existen varios en el mercado, lo que supone una gran ventaja de cara a la toma de decisiones en caso de resultado patológico.

    Sólo detecta cromosomopatías, de las que como ya hemos dicho la más conocida es el síndorome de Down , la trisomía (tres copias en lugar de dos) del cromosoma 21,  pero existen otras como el síndrome de Edwards (trisomía de cromososma 18), el síndrome de Patau (trisomía del cromosoma 13), y otros síndromes en los que está repetido algún cromosoma sexual. En todas ellas el feto presenta graves alteraciones tanto físicas como mentales. La más conocida el  síndrome de Down porque es la más compatible con la vida.

    Para la búsqueda de alteraciones genéticas no sirve. Para estas se sigue precisando una cantidad mayor y de mejor calidad de ADN fetal, que sólo se consigue con técnicas invasivas, y de momento se reserva para casos en los que existen antecedentes.

    Como técnica recién salida al mercado aún es cara, lo que hará que todavía no esté al alcance de todo el mundo. Pero, de no ser por ello, sería algo para todo el mundo pues no es invasivo. Dado el precio, el criterio para su realización bien puede ser la edad, pues dichas anomalías se incrementan con la misma, de forma exponencial a partir de los 35 años, pero el criterio quizá va a ser más el económico, pues no es aún para todos los bolsillos. Hoy es algo muy novedoso, pero quizá con el tiempo se puedan abaratar los costes de laboratorio y con ello el precio, de forma que se la pueda realizar toda gestante que tenga interés en el diagnóstico de cara a la toma de decisiones importantes sobre la continuidad del embarazo.

     

    Dra. Montserrat Albarrán Gómez
    Nº. Col. 30/28/49454